Todas esas cartas muertas
escritas en el lenguaje del opresor
Intentar decirle al médico dónde duele
como el argelino
que ha caminado desde su pueblo, ardiendo
su cuerpo entero una nube de dolor
y no hay palabras para esto
excepto él mismo
(Adrienne Rich, “Our Whole Life”, fragmento, trad. Mª Soledad Sánchez)









[...] La poeta y activista palestino-canadiense Rafeef Ziadah declamó este apasionado poema en Londres el paso mes de noviembre. A medio camino entre el rap y la manera del recitado árabe no leído, siempre apasionado, gesticulado y de pie, en este caso ante un micrófono (nunca olvidaré la apasionante conferencia de Edward Said, transmitida de igual manera, ante la impresionada audiencia del Círculo de Bellas Artes de Madrid, en 2002), la autora nos comunica algo esencial que converge con el pensamiento de la poeta y activista norteamericana Adrienne Rich: el lenguaje nunca es suficiente para transmitir la magnitud del estrago y el dolor. Dirigiéndose a la manera de Dickinson en su bello poema “I am In Danger-Sir” a un poder masculino ausente pero omnipresente e indiferente a su dolor, Ziadah intenta desesperadamente romper la barrera que ese sombrío poder establece, y utiliza para ello unas palabras en las que no confía, trozos de incómoda información televisada no siempre en prime time o pes que suenan como bes para burla del civilizadísimo y despreciativo primer mundo, que no tiene en cuenta que los niños palestinos no pueden asistir a cursos de idiomas en Inglaterra ni Irlanda en el verano. Cada vez más airada y conmovida, con un poema lleno de fuerza, verdad y belleza, Ziadah protesta ante las excusas para la inacción utilizada por muchos que utilizan la exquisitez filológica para rechazar de una manera radical lo que los excluídos nos comunican, y que le piden siempre a los oprimidos que olviden su odio y su dolor. Y es que la vida es, en muchos rincones del planeta, un acto de puro y descarnado dolor, que no se puede olvidar. Y no hay palabras para esto, excepto ellos mismos. [...]
Por: RAFEEF ZIADAH: EL DOLOR PALESTINO EN “WE TEACH LIFE, SIR!” « BOX8. Contra el silencio, obstinadamente. el 12 febrero 2012
a las 2:24 pm