Posteado por: BOX8 | 6 septiembre 2009

LOS DÍAS DE BIRMANIA

DSCN1828

A las monjas budistas la comida-ofrenda se les da cruda. A los monjes, cocinada.

Schwadegon Paya

Schwadegon Paya

25 de agosto, 2009

Mañana volvemos a Madrid. El día ha amenazado lluvia desde muy temprano. El calor es húmedo y algo pegajoso. La ciudad hierve de actividad y decidimos salir de nuevo, cuando ya ha anochecido, hacia el Chinatown de Yangón. Masas de gente caminan por las calles que confluyen en la Pagoda Sule. Su cúpula de oro irradia una luz inesperada en la oscuridad del horizonte. Curioseo por los cientos de puestos de plátanos, de videos, de ofrendas a Buda, de condones, de revistas, de pequeñeces. De repente, la tromba infinita de agua. Esa lluvia monzónica que durante más de una hora, casi cada tarde, azota inclemente la ciudad como una cortina densa y descontrolada. Nos refugiamos corriendo en un portalón. Acaba llegando más gente con nosotros: un vendedor de plátanos que deja momentáneamente su puesto bajo la lluvia, un adolescente moderno que no lleva longy, sino jeans, y un chavalito de diez o doce años, tímido y con una cara preciosa.

La lluvia arrecia. La calle se hace río. Los coches avanzan provocando tsunamis y, en medio de todo ello, un grupo de hombres jóvenes juegan, empapados y descalzos, al balón, en medio de la lluvia, la noche, los coches y la gente. Los miro atenta y sonrío, casi incrédula. El niño mira una bolsa roja que he comprado hace días y que llevo al hombro. Es una bolsa que llevan los estudiantes en Myanmar. La mira tan atentamente que decido vaciarla y dársela. Ninguno de nosotros habla. Su cara se distorsiona literalmente de felicidad. La agarra con brusquedad y cruza la calle corriendo feliz y empapado, como un perro que se lleva el hueso al rincón para disfrutarlo en soledad. Durante un larguísimo rato, con una cortina de agua entre nosotros, yo le saludo con la mano y él contesta feliz a mi saludo desde el otro lado de la calle. Veo su mano moverse entre la tremenda lluvia. Lo hago de nuevo y él vuelve a contestar a mi gesto. Sucede una y otra vez. Siento unos enormes deseos acercarme a él. Miro a los jóvenes del balón y cuando voy a volver a repetir mi saludo al niño birmano éste ha desaparecido. Es imposible hallarlo ya entre el tumulto de la gente que corre por la acera para cubrirse del chaparrón. A me agarra firmemente del brazo y me obliga a cruzar la calle, con los zapatos en la mano. Estoy empapada, el agua me llega por encima del tobillo. Nos ofrecen taxis, rickshaws, tuc-tucs, pero nos obstinamos en caminar bajo esta lluvia monzónica, sorteando baches en medio de la calle, entre balonazos, coches, gentes que corren con sus puestos de plátanos a cuestas. Busco a mi amiguito con la mirada, obstinadamente, y no lo encuentro. Siento una enorme pena de no haber podido saludarle una última vez. Sé que a estas horas mañana estaré en un avión, volviendo a casa; a mi occidentalizado hogar, en un aventajado país donde el agua no inunda todos los días del verano a la misma hora las calles; a un país donde casi todo es predecible, donde se fraguan nuestras  decepciones sin sorpresa. En medio del camino, sorteando baches y roturas de alcantarillas en las que te puedes quebrar las piernas, un birmano se me acerca, misteriosísimo, a ofrecerme cambio. “Change money?” – dice con aire conspirador y voz oscura. No puedo evitar reirme a carcajadas ante lo estrambótico de la situación. No tengo dinero para cambiar, estoy calada hasta los huesos, llevo los zapatos en la mano y puedo ser atropellada de un momento a otro. En el suelo hay oleaje. El birmano se ríe conmigo y sigue insistiendo en su “change money, change money” aunque sabe que no hay posibilidad de hacer negocio. Todo es muy extraño. Extraño y entrañable. Qué pena volver.

DSCN1859 - copia

El valle de las pagodas (Bagán)

DSCN1970

Un rato antes de entrar en shock al ver la serpiente. Fálica y enorme.

Las mujeres no tocan a este Buda

Mujeres NO

Miembro del grupo de teatro "Moustache Brothers". Par-Par lay estuvo 7 años en trabajos forzados por disidencia política.

Miembro del grupo de teatro "Moustache Brothers". Par-Par Lay estuvo 7 años en trabajos forzados por disidencia política.

Profesor birmano en su departamento (en hora complementaria)

Profesor birmano en su departamento (en hora complementaria)

Turistas con monja budista


Responses

  1. Hola, algo tarde vi tu comentario, me dí una vuelta por el blog, me pareció interesante; celebro los puntos de encuentro y me entusiasmo con lo que no conozco. Saludos!

    Me gusta

  2. We have read this little story carefully and we think that is amazing how these people live in spite of their circumstances. If you think about it you realise how different we are. They can enjoy with little things that are minimal for us. We would like to visit Birmania and escape from this monotony and sick country.

    Me gusta

  3. This story reminds me when I went to a little village in South America…where the people grow up and learn how to live in places like this, with water up to your ankles or any kind of animals around you. Where they can be happy with little things and their most biggest worry is what they are going to eat or where they are going to sleep.
    In this little village were I went, little children took you by the hand asd if they didn`t have mother or father. There were lots! and the only reason they take your hand is because they want some money or food…
    The second day, we took some food from the hotel so we could give it to them…when we went out of the hotel and give the food to the boys and girls around there, you can see their big and white smile in their faces, that was such a beautiful scene.

    Going back to your blog: the only thing I have to say is that they can be much happier with an old and broken toy than many of us.

    MANY PEOPLE SHOULD GO TO THOSE PLACES TO SEE HOY MANY PEOPLE LIVE AND THEN, THINK HOW THEY LIVE IN THEIR BEUTIFUL HOUSE WITHOUT PROBLEMS…AND OBVIOUSLY SCAPE FROM THE MONOTONY THAT WE HAVE IN THE DEVELOPED COUNTRIES.

    Maribel

    Me gusta

  4. I’ve read this post because you´ve talked about Burma several times and I find it a very interesting trip. I’ve always been in Western countries, but Morocco, and I would like to know a bit more about these countries that are too different to us.
    The experience with the little boy is very touching, and I really think that you made him feel like the happiest boy in the world in that moment.
    I´ll keep reading some other posts about your trip.

    Me gusta

  5. Of course, between developed and developing countries are differences; above all the poverty and the social position of women, but they are not always bad things. For example, in developing countries people are happier than in the developed ones, they fight more to survive, to sum up, they realize more than us about what life really is.
    We think it’s a fabulous experience to visit a country as Birmania, where you can value life from another point of view.

    Me gusta


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: