Posteado por: BOX8 | 13 marzo 2010

LA FARAONA HATSHEPSUT

Hatshepsut  (XVIII dinastía) fue la primera faraona de Egipto y una figura fundamental y extraordinaria en la historia de ese país. Hija de Tutmosis I, se casó siguiendo las costumbres con su hermanastro Tutmosis II cuya muerte le facilitó el acceso al trono. En realidad debía reinar como regente hasta la mayoría de edad de su sobrino e hijastro Tutmosis III, pero enseguida (en torno al 1473 ac) se hizo coronar reina. En el antiguo Egipto, las mujeres tenían un status superior a las  de otras partes del mundo antiguo, incluyendo el derecho a poseer y heredar bienes. Sin embargo, el que una mujer gobernara por derecho propio era un hecho muy poco frecuente. Faraón es un título exclusivamente del sexo masculino. El caso de Hatshepsut es único por ser la primera mujer en ejercer el título de rey en ausencia de una palabra para denominar a un gobernante del sexo femenino, ya que el título para la reinas era siempre el de Grandes Esposas Reales.

Hatshepsut. Museo de El Cairo. Como faraón, Hatshepsut tuvo que lucir la vestimenta tradicional masculina de los reyes de Egipto, el nemes de tocado, rematado con el uraeus, la tradicional barba falsa símbolo de sabiduría y divinidad.

El problema planteado a la sucesión de Tutmosis II es sobradamente conocido. Un príncipe nacido de una concubina (que luego sería el futuro Tutmosis III), era el heredero del difunto rey. Sin embargo, Hatshepsut, era primogénita de Tutmosis I e hija de la Gran Esposa Real de este último, la reina Ahmosis Ta-Sherit. Este conjunto de circunstancias hizo a la reina reconsiderar la injusta situación en la que el destino la había colocado. No podía ejercer una regencia respecto de un príncipe que no era su hijo y, además, ella había sido la Gran Esposa Real del difunto Tutmosis II. Lo natural habría sido que ella hubiera reinado de haber nacido varón. De este modo, Hatshepsut se proclamó a sí misma como faraón de Egipto. Mantuvo una relación amorosa durante largos años con el eficiente funcionario real y arquitecto Sen-en-mut con el que sin embargo, nunca se casó.

Su reinado fue prolífico y rico: su templo mortuorio de Deir-el- Behari, con sus amplias terrazas bordeadas de columnas, y que albergaron en su tiempo ricos jardines se yergue en la ribera occidental del Nilo de manera impresionante; igualmente impactante es su obelisco en el templo de Karnak.

Recuerdo las salas de dedicadas a esta reina en el Museo de El Cairo, un museo antiguo pero lleno de encanto y de gente bulliciosa. Recuerdo también en el templo de Deir-el-Behari los relieves de la sala sur de la terraza dedicados a la gran expedición comercial organizada por Hatshepsut al país de Punt, en latitudes más bajas del continente: los egipcios navegaron a lo largo del Mar Rojo para dirigirse a la actual Eritrea de donde trajeron ébano, marfil, incienso y árboles de mirra en macetas. El intento de cultivarlos en Karnak fracasó por razones climáticas. En los relieves se puede ver al atlético príncipe de Punt y a su obesa esposa Ati. Su aspecto era tan infrecuente en Egipto y había causado tanta admiración que la reina dio órdenes de que se la retratara tal cual en toda su marcada curvatura y los pliegues de tejido adiposo para regocijo de decenas de escolares egipcios que habían acudido ese día al templo en actividad extraescolar. Alegres, educados, obedientes y muy abrigados pese al día de fuerte calor de diciembre, revoloteaban y reían viendo a una princesa tan oronda en los relieves.

Magnífico día y magnífica reina que prefirió construir templos y coleccionar mirra, su perfume preferido, a guerrear para ensanchar fronteras.

Visita extraescolar en Deir-el-Behari

Visita extraescolar en Deir-el-Behari


Responses

  1. Muy interesante. Nada más puntualizar que no fue la primera reina-faraón de Egipto, aunque sí la más destacable de todas ellas.

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  2. Debió ser una mujer de armas tomar, y por supuesto está enterrada en el Valle de los Reyes, y aparece con la barba postiza en las esculturas al igual que el resto de faraones.

    El templo es una maravilla.. aunque ella generó tanto odio que los relieves en los que aparece ella está picada la cara.

    El Museo de El Cairo es una maravilla.. anda que no tienen cosas.. me compré la guía y es fascinante.

    Muy buen post. Un beso!

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  3. Juanpe: parece ser que su hijastro decidió demoler su figura esculpida en muchos sitios tras su muerte. Rencor en diferido. La vida misma.
    Y sí, El Cairo es fascinante, con tanta gente y tanta luz… Cómo me gustó… También me gustó mucho Aswuan, y sus falucas navegando hacia Elefantina… Qué buen recuerdo de este viajecito con mi hija. Un beso.

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