La poesía contemporánea lesbiana en Estados Unidos nos remite a actos de supervivencia y sentimientos de ira. Su rechazo al sexismo y la homofobia se entremezcla con el rechazo al racismo, al desprecio a los mayores o a los menos útiles, todos ellos prejuicios sustentadores del sistema patriarcal. De la misma forma, la conexión de esta poesía con la política sexual hizo que muchos de los versos fueran polémicas denuncias de la violencia histórica que la lesbiana, al igual que la gente de los guetos, se ha visto obligada a soportar. La “lesbofobia”, palabra utilizada por Adrienne Rich, Audre Lorde y otras autoras, ofrece una explicación del odio, el miedo y la ira que la existencia del lesbianismo produce en mucha gente. Como ciertas autoras han denunciado, internalizar este prejuicio es algo destructivo para la que lo experimenta, a la vez que sostiene el sistema de opresión, basado tradicionalmente en la culpabilización de las víctimas. Frente a ello, como sostiene Adrienne Rich en su ensayo de 1980 “Heterosexualidad obligatoria y existencia lesbiana”, es necesario hacer una lectura distinta a la del opresor, huyendo de las definiciones clínicas del término lesbianismo hasta incluir “una gama de experiencia identificada con mujeres – en la vida de cada mujer y a lo largo de la historia – no simplemente el hecho de que una mujer haya tenido o deseado conscientemente una experiencia sexual genital con otra mujer”. Al plantear el concepto del continuum lesbiano, Rich expande el significado de lo desviado, lo anómalo, lo monstruoso, más allá del reduccionismo de un pensamiento categorizante y lo lleva hacia un marco conceptual más expansivo y flexible; un cambio dentro de la dicotomía existente en el orden heterosexual, que toma siempre la parte masculina como universal. Estas prácticas fetichizantes del pensamiento heterosocial han negado la posibilidad de diferencia o multiplicidad. De ahí que para sobrevivir fuera de este marco haya sido necesario contar con un nuevo tipo de pensamiento. En esta coyuntura, las poetas lesbianas, se convirtieron en portavoces y prácticamente en teóricas de la homosexualidad.

Dado que las diferencias en la orientación sexual – como las diferencias de clase, raza o cultura – se traducen en relaciones diferentes con la distribución de poder y la producción de significado, esta poesía, que desmonta una subjetividad lírica convencional, presenta al mismo tiempo un discurso disruptivo, y así redefine la relación entre la subjetividad y las posiciones de poder y privilegio. Las poetas lesbianas, por tanto, han tenido que imaginar su propia existencia, articulando de manera distinta su visión de lo diferente dentro de una cultura heterosexista, planteando diversas estrategias de resistencia dentro del marco de las construcciones heterosexuales, pero teniendo en cuenta a la vez que su poesía amplía los planteamientos del Movimiento Feminista, en sus orígenes blanco, occidental y de clase media. En la actualidad, poetas como la inglesa afincada desde hace años en Estados Unidos Judith Barrington, han destacado el hecho de que las diferencias entre lesbianas son “como océanos” y no pueden ser ignoradas, a la vez que nombran y celebran lo que se convierte poco a poco en algo cada vez más impredecible:

El Atlántico no es gris

el Pacífico no es gris verdoso

el Egeo verde claro, aunque apenas conocemos

las palabras para describir las diferencias.

Hay lugares, sin embargo,

donde los dibujos en el agua

que guían a los marineros

tienen nombres en ciertos idiomas.

(“Nombrando las olas”, mi traducción)

(Extracto de mi artículo “Una poesía completamente nueva empieza aquí: poesía lesbiana contemporánea en Estados Unidos”, publicado en Que sus faldas son ciclones, Madrid: Egales, 2008)

Posteado por: BOX8 | 3 septiembre 2011

BLEND OVERLAP, o SOLO UN POEMA

Los lobos aúllan con dolor la pérdida de los suyos

y yo te doy alas con que escaparte de mí.

Sin embargo, combino mejor

calcetines y zapatos ahora,

menstrúo más libremente,

me siento más cómoda.

Y creo en ciertas cosas:

mundos creados sin pensar en nosotros,

meses y años brillando en tus ojos

durante las pausas de mi delirio.

¿Qué te puedo decir?

Yo, que por ti sólo puedo amar

países salvajes de veranos intensos.

Los cromosomas de mi composición química

me convencen de que hay momentos

en que manos y bocas no mienten.

(F. Berg; mi traducción)


Posteado por: BOX8 | 3 agosto 2011

ASMA/EMMA AL ASSAD o CÓMO DORMIR CON NUESTRO ENEMIGO

La prestigiosa (y vacía) revista VOGUE, describía en un comentado artículo del pasado mes de marzo la carismática figura de Asma al Assad, esposa del presidente sirio Bashar al Assad a la que definía como glamurosa, refrescante, chic y magnética. Por si fuera poco, obviando todo comentario sobre el repugnante régimen político encabezado por su galán esposo, la revista se centraba en detalles tan esenciales para el devenir del universo como su marca favorita de zapatos (Louboutin), que la elegante delgadez de sus brazos y piernas acompañan una mente entrenada y analítica “que se viste con astuta modestia”, y que gobierna su hogar rigiéndose por principios democráticos.

Me pregunto qué es y para qué sirve ese vestirse con calculada modestia, ya que en las imágenes que se nos muestran en dicho artículo nada es modesto sino terriblemente obsceno por la lejanía, indiferencia y dolorosa burla que transmiten ante el sufrimiento de millones de sus conciudadanos. Me pregunto si en estos momentos los padres y madres de la sufrida ciudad de Hama, bombardeada de manera inmisericorde desde el pasado fin de semana y por la que ya campan los carros blindados extendiendo la destrucción y la muerte de todos aquellos y aquellas que se niegan a seguir soportando la brutalidad de ese régimen dictatorial, están jugando con sus hijos, tumbados, como ellos, en las alfombras, de manera relajada y feliz. ¿Está la prole de las familias sirias a salvo tan ricamente en Londres, como los hijos de la feliz pareja formada por el oftalmólogo devenido dictador y la experta en finanzas y licenciada en literatura francesa devenida astutamente primera dama ejemplar? ¿O siguen asfixiándose en un país de 17 millones de habitantes en el que según cita el periodista Alan George, hay un policía secreta trabajando a tiempo completo por cada 153 adultos y donde la tortura a los disidentes es práctica habitual?

Qué hermoso debe ser coincidir en Londres, la hija del cardiólogo y la diplomática sirios y el hijo del dictador. Qué hermoso debe ser llamarse Emma o Asma, demostrando lo importante que resultan ser los nombres para mimetizarse con éxito en la sociedad elegida y ser tanto siria como inglesa, según convenga. Qué hermoso discutir sobre la hechura de los trajes de Savile Row (para él) y el color de los zapatos de Christian Louboutin (para ella) y coincidir en esa tendencia a la exquisitez occidental sólo apta para bolsillos más que pudientes. Qué hermosa capacidad la de olvidar, mientras se prueba en París un Chanel o le hacen la manicura en Londres, que los adolescentes detenidos en su país por orden de su marido y sus cuñados, vuelven a casa días más tarde (si vuelven) sin dientes y con las uñas arrancadas.  Qué hermoso debe de ser compartir el amor al meterse con su esposo en la cama cada noche y ser capaz de ignorar el repugnante y caliente olor a sangre que debe emanar de toda su persona. Quizás, efectivamente, la sabia VOGUE tenía razón: hay que tener una mente perfectamente entrenada para no vomitar.

Como dice Sarah Hoagland en Lesbian Ethics, “Nuestro deseo conecta con nuestra atención y nuestras elecciones: a quién prestamos atención, a quién ignoramos, y por qué y cómo elegimos ignorar o prestar atención […] El deseo implica elección; es un juicio que integra razonamiento, emociones y todas nuestras facultades.” Así pues, si hasta el lecho conyugal es algo político, ¿con quién te juegas tu suerte, Emma/Asma?

Posteado por: BOX8 | 24 julio 2011

¿QUÉ NECESITA SABER QUIEN ES POETA?

Que seguir la pista de tu propio deseo, en tu propia lengua, no es una tarea aislada. Tú misma estás marcada por la familia, el género, la casta, el paisaje, la lucha por ganarte la vida, o por la ausencia de dicha lucha. La gente rica y la pobre están igualmente marcadas. La poesía no está nunca libre de estas influencias, aun cuando parece estarlo. Analiza las imágenes.

(Adrienne Rich, “Inventar lo que deseamos”, trad. Marisol Sánchez)

Posteado por: BOX8 | 11 junio 2011

TEXTOS INSUMISOS

El lenguaje es un eje de relación con lo real y el mundo, y lo real exige recreación constante. Creo que esa es la única forma de experimentarlo. Yo deseo, necesito desesperadamente, textos que de manera clara me ayuden a subvertir versiones acomodaticias por medio de la creación, la reinvención, la insumisión. Textos que me ayuden a reinterpretar mi mundo y el mundo, a re-crearlo (pongo conscientemente el guión). Textos en los que la creación artística se oponga a repetir mecánicamente la versión oficial.

Un cierto tipo de práctica discursiva – absolutamente estéril en sí misma – ha venido ignorando sistemáticamente las circunstancias externas en torno al texto artístico. Sin embargo, ¿cómo obviar el contexto en que se produce cualquier afirmación? ¿Cómo no tener en cuenta el cómo, el dónde, el por qué se produce cualquier manifestación del arte y la manera en que estas circunstancias la condicionan? No hacerlo amputa su valor y su(s) último(s)significado(s).

Según la poeta y teórica norteamericana Adrienne Rich, la vida personal como base de argumentación defendida por el feminismo de los años sesenta y setenta parece haberse convertido en un fetiche de la cultura de masas. De la misma manera, desde finales de los años ochenta, ella misma  ha defendido la necesidad de centrarse en lo material – para luchar contra la abstracción arrogante y privilegiada del poder -, y en la posición geográfica y social que ocupamos en el mundo, desarrollando una poética geopolíticamente radical. Desde entonces ha defendido incansablemente la necesidad de centrar el contexto de cualquier afirmación, en contraposición a las prácticas discursivas que tradicionalmente han venido aislando al artista de su matriz social, del momento político en que su arte se crea: “¿Qué le sucede al corazón de quien es artista, aquí, en Norteamérica? ¿Qué peaje paga el arte cuando se separa del entramado social? ¿Cómo se controla el arte, cómo se nos hace sentir inútiles e impotentes en un sistema que depende de nuestra alienación?”, dice en Sangre, pan y poesía (Edit. Icaria).

Todo lo que escribimos

será usado contra nosotros

o contra quienes amamos.

Estas son las condiciones,

las tomas o las dejas.

La poesía nunca tuvo ocasión

de estar lejos de la historia […]

Imagina que quieres escribir

sobre una mujer que entreteje

el pelo de otra mujer –

dejando que cuelgue, o con cuentas y conchas            

en trenzas de tres cabos o como filas de granos – 

mejor sería que supieras el grosor

la largura    el modelo

por qué decide trenzarse el pelo

cómo se lo hacen

en qué país sucede

qué más sucede en ese país

Tienes que saber estas cosas […]

Pienso esto en un país

donde las palabras son robadas de las bocas

como el pan es robado de las bocas

donde los poetas no van a la cárcel

por ser poetas, sino por ser

de piel oscura, mujeres, pobres.

Escribo esto en un tiempo

en el cual lo que escribimos

puede usarse contra quienes amamos

en el que no se da nunca el contexto        

aunque intentemos explicarlo, una y otra vez

Por el bien de la poesía al menos

tengo que saber estas cosas

(“Tiempo norteamericano”, mi traducción, publicada en la antología titulada Adrienne Rich: Poemas 1963-2000)

 

El arte es un proyecto democrático que crea comunidad, por lo que los escritores, tal como Rich los percibe, deben reflexionar “sobre el valor de la palabra escrita frente a las enormes necesidades humanas” que existen alrededor de la página. Analizando los versos escritos por los presos en el gulag de Guantánamo y obras de escritores asediados políticamente como el palestino Mahmoud Darwish, que documenta el bombardeo israelí sobre Beirut, Dionne Brand, que escribe desde la diáspora colonial, Eduardo Galeano, Juan Gelman, el poeta griego Yannis Ritsos o el sudafricano Dennis Brutus, Rich manifiesta su convicción de que el lenguaje puede ser el instrumento fundamental para combatir la irrealidad y las mentiras, y, al igual que sostiene el poeta palestino Mourid Barghouti, de que la imaginación poética no debe servir para escapar de la realidad sino para enfrentarse a ella. De ahí se deduce la necesidad que todos tenemos de un arte que se resista al contenido del discurso autoritario; un arte que exija responsabilidades éticas y artísticas a quienes lo realizan.

Posteado por: BOX8 | 21 marzo 2011

“Uno más uno, ¿puede ser uno?” (INCENDIES)

Líbano y Radiohead; Antígona y Edipo; las guerrillas cristianas libanesas y los refugiados palestinos; los torturadores y los universitarios; la familia y las mentiras; los misterios, las últimas voluntades y el odio; la ira, la guerra, la vulnerabilidad, el desamparo, la tierra nativa y la tristeza. Todo ello en esta película. “La infancia es un cuchillo clavado en la garganta y no es tan fácil retirarlo de ahí”, dice Nawal, la protagonista. Y de esa premisa se parte en esta potente y desgarradora película.

Posteado por: BOX8 | 6 marzo 2011

EL DOLOR DE LAS CALLES (o “Yo moriré hoy”)

Escribe, pues…
Escribe
en el comienzo de la primera página
que no aborrezco a nadie,
ni a nadie robo nada.
Mas, que si tengo hambre,
devoraré la carne de quien a mí me robe.
¡Cuidado, pues!…
¡Cuidado con mi hambre,
y con mi ira!

(“Carnet de identidad”, Mahmoud Darwish)

[Video de Tamer Shaaban; música de Thirteen Senses, “Into the Fire”]

 

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Dame la mano desde la profunda / zona de tu dolor diseminado

Desesperado, el hombre egipcio grita: “¡Lo que hace mi gobierno está mal! ¡ No tengo comida, ni yo, ni mis hijos!… ¡Yo moriré hoy!”. Pero este hombre no es un kamikaze, un hombre-bomba que se inmola matando en un acto suicida por una causa determinada en lo que Lacan definía (en Función y campo de la palabra y del lenguaje) como un extremismo hecho orgía de goce y pulsión de muerte en el que se paga por el objeto deseado con el cuerpo de uno. En este caso, este hombre desesperado no sale a la calle a matar ni a matarse de manera calculada, sino a unirse a otros y otras tan desesperados como él y a decir, con un inglés rudimentario, que de esa manera se resiste al orden del amo. Y esto no es un acto de desafío histérico. Es el dolor hecho cuerpo, de manera colectiva, en un grito que se eleva desde las plazas y las aceras de un país rico y hermoso.

En el discurso religioso (cristiano) y en el discurso de la ley, siempre se le ha prohibido al sujeto disponer de su cuerpo, siempre se le ha impedido el suicidio, aunque se sufra de manera insoportable, aunque no haya esperanza. Y las voces de estas calles, como la de este hombre, nos mandan a todos un mensaje conmovedor que a mí, personalmente, me hace sentir avergonzada: “No tengo nada, no poseo nada, sólo mi cuerpo; pero prefiero arriesgarme a perder lo único que tengo, que seguir aceptando esta suerte.”

Comprender este momento de la historia que nos ha tocado vivir consiste en no ignorar el dolor de los y las demás. Fundir nuestro dolor con el dolor de las calles es un acto político que nos lleva de la individualidad al acto colectivo: a la política de la ira colectiva. Como dice Borges,

“Hacia el Oeste, el Norte y el Sur

se han desplegado – y son también la patria – las calles;

ojalá en los versos que trazo

estén esas banderas.”

(Marisol Sánchez Gómez)

EGIPTO (diciembre 2010)

 

Sistema de iluminación viaria en la Ciudad de los Muertos (Cairo)

Posteado por: BOX8 | 24 febrero 2011

EL GRADO CERO DEL AMOR

Parte de la conferencia titulada CUERPO OFRECIDO, CUERPO DEVORADO, CUERPO REIVINDICADO: UN RECORRIDO POÉTICO, impartida por la autora de este blog en la Universidad Autónoma de Madrid dentro del curso de Humanidades Contemporáneas ESCRITO EN CUERPO DE MUJER, celebrado del 21 de febrero al 4 de marzo (de próxima publicación)

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Algunos autores señalan que no hay reparación posible para la pérdida primigenia de la madre pre-edípica y que, por tanto, todas las mujeres estamos sometidas a un duelo perpetuo condenado al fracaso; a una condición melancólica de la feminidad (Natividad Corral, Cuerpo femenino y creación”).

Algunas psicoanalistas feministas aventuran que quizás ese abandono de “lo materno” (lo que Julia Kristeva definía en su libro La revolución del lenguaje poético como la kora semiótica, en la que la autora identificaba lo semiótico con una suerte de impulso corporal asociado al cuerpo materno, sus tonos, sus ritmos y movimientos) es precisamente el origen de la consideración de lo femenino como secundario en el orden simbólico patriarcal. En medio de la tormenta psíquica que representa la etapa edípica, presidida por la escisión y la pérdida del recurso materno, la niña vuelve al padre, y más tarde a los hombres si ella es heterosexual. Pero el padre, el hombre, nunca podrá ser recurso de identidad femenina, por ello la mujer, que tan frecuentemente muestra signos de “privación” (o fijación a esa pérdida primigenia que he comentado anteriormente), se manifiesta generalmente como “adicta al amor”, en una deriva que en muchas ocasiones concluye en una fijación a la demanda del otro, o en la identificación con el objeto del fantasma de su pareja.

Sharon Olds, en su “Poema para mi primer amante” habla del amor-ceguera, de la entrega inmolada de ese cuerpo ofrecido (tan plásticamente descrito) precisamente a alguien que no puede valorar ese suntuoso regalo:

POEMA PARA MI PRIMER AMANTE  (Sharon Olds)

Ahora que comprendo, me gusta

pensar en tu horror: te habían dado una joven

loca de amor, largo cuerpo

lozano y crudo, delgado como un jabón

gastado, pechos redondos y turgentes y

opalinos como pompas de jabón,

colocada entre tus piernas, dieciocho años,

intacta. Me gusta entender tu

horror, ahora, la forma en que la tomaste,

desvirgándola como si destripases un pescado,

marchándote en la mañana hablando de una esposa.

                     Ahora que sé

algo del miedo al amor

me gusta pensar en su cuerpo incandescente

verduzco como un pez sacado a tierra, retorciéndose

a palmetazos contra una roca – caída en tu

regazo, hombre, estremeciéndose como tu polla,

una mujer enajenada de amor, recién

salidita, punzante como una herramienta a estrenar,

centelleante sobre tus muslos y todo lo que

podías hacer con tanto horror era arrancar su fruto como a un

caracol para sacarlo de su negra concha y después

deshacerte de ella. Me intimida que el horror

se cobre tanto, estoy enamorada de la chica que fue

a ofrecerse, vino a ti y

lo dispuso todo como un manjar en una bandeja, la

dulce carne — sí, sí,

acepto el regalo.

(Edit. Bartleby. Trad. J. J. Almagro Iglesias y Carlos Jiménez Arribas).

¿Qué encuentra esta mujer que busca alojar su ser pulsional y libidinal en el Otro? El brutal desgarro del desamparo ante un Otro que no la aloja; la caída del ser del sujeto ante lo que Lacan denominaba “el grado cero del amor”, hecho de la indiferencia que siente el Otro ausente. Y ese abandono genera una angustia masiva. Y ese amor, que es buscado a veces a costa de la renuncia a lo que íntimamente se es, coloca a la mujer en una situación difícilmente sostenible. Y es en ese vacío en el que la palabra de amor cobra una importancia primordial. Muchas son las mujeres que, tal como

asegura la psicoanalista Piedad Ruiz, hablan en la consulta de haber tenido experiencias sexuales sin amor y en cierto modo anónimas (sin palabras) y haber sufrido después una angustia, una sensación de vacío y de desamparo, que a veces se salda con los síntomas típicos del estrés post-traumático. Y concluye: “Cuando una mujer es interpelada en su deseo, la mediación de la palabra y del amor evita una confrontación directa con esa angustia traumática” (El maltrato a la mujer: Enfoque psicoanalítico a través de su historia y su clínica, edit. Síntesis). Terrible condena pues para tantas mujeres que necesitan que el goce esté ligado a las palabras y al amor; unas palabras que “el deseo femenino busca en el otro como buscando una cercanía en la alteridad”, a pesar de que el encuentro con el otro, en su singularidad, no siempre resulta satisfactorio. Psicoanalistas como Jeanne Lampl-de-Groot, Ruth Mack Brunswick y Helen Deutsch sostienen que la inhibición, la depresión y la violencia son frecuentes manifestaciones de la patología del amor; patología que afecta tanto a hombres como a mujeres pero que es en los hombres donde se expresa con mayor virulencia por considerar que el amor no es ajeno al ejercicio de poder.

Marisol Sánchez Gómez

Posteado por: BOX8 | 20 febrero 2011

ESCRITO EN CUERPO DE MUJER

Escrito en cuerpo de mujer: re-presentaciones de la violencia de género en la literatura, las artes escénicas y los medios audiovisuales 

Dirección:  

Eulalia Piñero, profesora de Literatura Norteamericana, UAM

Julia Salmerón, profesora de Literatura Inglesa, UAM

Del 21 de febrero al 4 de marzo de 2011

Este curso interdisciplinar se centra en el estudio y análisis de la violencia ejercida sobre el cuerpo de la mujer, en sus vertientes física, psicológica, biológica y farmacotecnológica. El cuerpo de la mujer es, sin duda, texto y metáfora cultural de valores y prácticas discursivas del sistema ideológico social que ejerce el poder y el control sobre ella, tal y como se representa en textos literarios, en las artes escénicas y en las audiovisuales de la cultura contemporánea. Creemos que estos productos culturales se re-presentan, una vez traducidos, en nuestra sociedad globalizada, ejerciendo una influencia y un trasvase ideológico transcultural que necesitan ser analizados para determinar cuáles son las implicaciones que se derivan de este diálogo cultural. Las participantes invitadas tienen una procedencia muy diversa: actrices, escritoras, profesoras de secundaria, arabistas, así como académicas aunque todas ellas comparten su probada trayectoria en su investigación en la prevención de la violencia contra las mujeres. Las áreas de representación serán la literatura, el teatro, el cine, la televisión y las artes plásticas.

Convalidable por 2 créditos de libre configuración o 2 ECTS 7

Hora de celebración: de 17 a 19 h.

Lugar: Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Madrid, módulo IV, sala de video II.

Programa

Participantes por orden de intervención:

  • Eulalia Piñero (lunes 21)
  • Asunción Bernárdez (martes 22)
  • Julia Salmerón (miércoles 23)
  • Mª Soledad Sánchez Gómez (jueves 24)
  • Gloria Aboy (viernes 25)
  • Gemma Lienas (lunes 28)
  • Carmen Valcárcel y Margarita Almela (martes 1)
  • Vanesa Casanova (miércoles 2)
  • Mª Antonia Rodríguez Gago (jueves 3)
  • Mª Antonia Moreno Llaneza (viernes 4)
  • Linda de Sousa, artista plástica (del 21 de febrero al 4 de marzo)
 
 
  

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