Posteado por: box8 | 01/11/2009

SUJETOS TRANSGÉNERO Y NUEVAS MASCULINIDADES

Sujetos transgénero:

Del LaGrace Volcano

Antony Hegarty

Antony Hegarty

Y una nueva masculinidad (la de Richard Hawley, que tras su aspecto bronco exhibe una inquietante sensibilidad):

Posteado por: box8 | 15/10/2009

TRADUCIR (según Salma Khadra Jayyusi)

“Traducir no es sólo un gran reto estético sino también una responsabilidad social crucial”

(Salma K. Jayyusi, poeta, traductora, crítica, palestina)

Salma Khadra Jayyusi

Salma Khadra Jayyusi

Posteado por: box8 | 11/10/2009

EL NARCISISMO (o cómo identificar su patadón)

Nancy Grossman, "Untitled", 2009
Nancy Grossman, “Untitled”, 2009

El narcisimo – según Joël Dor y otros autores – no es en sí una estructura clínica como la histeria, la perversión o la neurosis obsesiva. Tampoco es un arrollador amor por uno mismo. Es, básicamente, una incapacidad de ver al Otro y, consecuentemente, amarlo. El narcisista necesita al Otro, al que idealiza porque completa su debilitado ego y cura su oculta falta de autoestima que suple con actitudes despreciativas y arrogantes. No se compromete nunca con ese Otro totalmente, ni se juega nada valioso en esa relación: sólo desea ser valorado, reconocido, cuidado, y sostenido. Los sujetos narcisistas presentan dificultades para captar las características propias de las personas con las que tienen una conexión íntima  debido a su escalofriante falta de empatía.  A pesar de ello, se podrán mostrar muy solidarios con los sufrimientos ajenos siempre que estos estén alejados de su vida y no les comprometan a nada (inmigrantes llegados en patera, gitanos, masacrados en general, cangrejos de río en vías de extinción…) para así engrandecer su autoimagen. En realidad sufren de un demoledor vacío interior (o muerte interior) del que huyen como pueden: a través de la mimetización con el medio - imitando aquellas conductas o actitudes que ellos valoran como más valiosas - o bien a través de la envidia o la queja constante de que el mundo es injusto con ellos. Les cuesta reconocerse culpables o responsables de sus decisiones: es el mundo el que se alía contra ellos.

Los sujetos narcisistas son altamente peligrosos. Tienen una marcada tendencia a la huida; su performance sexual es baja; su edad afectiva es la de los niños de cinco años; odian tener dependencia, por eso su manifestación amorosa es limitada, llena de miedo y de barreras de autoprotección; el Otro (ese objeto narcisista que necesitan para completar la idealización de su yo) es instrumentalizado, utilizado, y a la vez anulado: no lo ven, no existe en su necesidad, o en su desamparo; es decir, en su singularidad, por lo que el deseo (que siempre pasa por el reconocimiento del Otro en su singularidad) es muy discutible – por no decir inexistente. No son interlocutores aptos ni generosos: reaccionan con rabia y humillación ante la menor crítica y no sienten culpa ni remordimiento porque son incapaces de ver el daño que provocan.

Cuando el objeto narcisista manifieste cierta autonomía y no se pliegue totalmente a los deseos del sujeto, será rechazado al ser percibido como agresivo (con tintes persecutorios y paranoides). Ante las críticas por parte del “objeto”, el narcisista caerá en un estado de rencor furibundo o de depresión, manifestada en un aislamiento casi mórbido denominado soledad grandiosa. Así, una y otra vez, el narcisista buscará con qué llenar ese enorme hueco en su yo, esa muerte interior que arrastra, y que ningún objeto acaba por llenar. Cuando el narcisismo es masivo, ante situaciones de extrema tensión y gravedad, el sujeto puede llegar al brote psicótico. Una bomba de relojería que desde la soledad de su arrogancia lanza gritos mudos de auxilio no siempre fáciles de interpretar por un Otro maltratado y agotado, incapaz ya de leer un código tan extraño.

Como dice J.L. Trechera, “El coste del narcisismo es la soledad, la renuncia a la relación de objeto, al amor de objeto, ya que éste implicaría una temible relación de dependencia, riesgo de abandono y herida narcisista por el sometimiento humillante. Por ello, la curación del narcisismo no puede ser otra que el amor de objeto y la aceptación de la dependencia.”

******

Posteado por: box8 | 08/10/2009

MECAGOENTUPUTAMADRE (poema de Gonzalo Escarpa)

G. Escarpa

G. Escarpa

llora un niño como si tuviera

lleno de estrellas un pulmón

los servicios de atención al cliente

no son servicios ni atención ni cliente

el corte inglés anuncia un nuevo cierre del balance económico anual

adivina adivinanza

¿gana o pierde?

¿pierde o gana?

la burbuja económica y la utopía del cemento armado

hasta los dientes

los de siempre se descojonan como siempre y donde siempre

qué guay qué guay qué guay

otra bonita montanbaik

que le toca al de al lado

en barcelona basurama repasa el número creciente de obreros muertos en las obras de la emetreinta

sicreequelohavistotodovengaamadridyverácosasincreíbles

la fiambrera obrera lanza pollas de globo (el glande rojo, un huevo morado, otro huevo amarillo)

desde un ático céntrico el día de la boda real

dionisio cañas llama ‘maricón’ a una flor

la poesía no es un arma cargada de futuro

la poesía no es una méquina dalicada

la poesía no es la prosa que se mueve

la poesía, ni muchísimo menos, eres tú

llamemos a las cosas por su nombre

la poesía es ritmo, rima (o no) y risa

la poesía, según juan larrea, es esto y esto y esto

la poesía, según antonio orihuela, es acción, resistencia, posibilidad de cambio, cambio de posibilidad, posición, lucidez, bocadillo de bruma, bala, voz

la poesía, según nicanor parra, es llamar a las cosas por su nombre

pues venga:

esperanza aguirre, me cago en tu puta madre

alberto ruiz gallardón, me cago en tu puta madre

josé luis rodríguez zapatero, me cago en tu puta madre

josé maría aznar, me cago en tu puta madre

si tengo que recurrir al insulto es porque no me queda otra

si tengo que recurrir a la poesía es porque no me queda otra

hay quien piensa que la poesía no puede caer en el insulto

me lo dicen constantemente

en las lecturas, en las esquinas, en los márgenes de los poemas

pero yo creo que el insulto es otro

y que cualquier palabra, si nos ponemos, puede ser malsonante

pero yo creo que hay que responder

yo creo que ninguna pregunta debería quedar sin su respuesta

creo que la creación es también, simplemente, una buena pregunta y una buena respuesta

lo insultante es quedarse parado

yo no tengo la culpa

yo no tengo la culpa

pero tampoco tengo la respuesta

yo no tengo la culpa de que tú, poeta de salón, endecasilabizado amigo de raquíticas revistas culturales, sigas pensando que la poesía se la debe coger con papel de fumar,

o bien podría decir,

para que me entendieras,

yo no tengo la culpa de que sigas pensando que la poesía briza sus fulgores y nada sabe de cacarear,

y te respondo porque todo tu cuerpo y sus acciones no son más que preguntas

mira, ya que me pongo

poeta de salón, me cago en tu puta madre

a este poema no se le pueden caer los anillos por una puta más aquí o allá

parreño aníbal pino ory botas merlo aguado costafreda camacho salgado moreno parody

qué sería del parnaso sin vuestro permiso

qué sería del mundo sin terceras partes

qué sería sin terceros mundos

sin responsabilidades a terceros

qué pasaría si nunca pasara nada

publicista de la comunidad de madrid

diseñador de escombroesútil

me cago en tu puta madre

las lilas siguen intentando que el feminismo sea un movimiento y no una parada de autobús

nodo50 se levanta contra todo lo que no signifique RED

y a mí me encantaría escribir sobre el mar, pero no es plan

me encantaría vivir en una casa con jardín, pero no es plan

urbanístico

me encantaría que hace algunos años no me hubiera perseguido un coche de la guardia civil con las luces apagadas y sobre todo que de ese coche no hubiera bajado nadie para registrarme y acusarme de cometer un delito contra la salud pública por llevar medio gramo de marihuana que vino a convertirse en cuatro gramos por obra y gracia de la burocracia para poder obligarme después a pagar 50005 pesetas de las de antes

pero eso fue exactamente lo que pasó

porque ése era exactamente su plan

así que no me vengas a decir

que la poesía no tiene lugar

que nadie sabe lo que es la poesía

que no quedan motivos ya para la poesía

que la poesía  no sirve para nada

así que no me vengas a decir lo mismo

del compromiso, de la resistencia, de los abrazos, de la claridad

no vengas con tu máscara de jarcias arboladas, no vengas con tus albos jinetes del amor,

porque no queda tiempo y la tristeza

es justo la alegría

del enemigo

me acaban de cobrar 10 euros por un sándwich de pollo en un avión

la azafata lleva los ojos pintados del color del logotipo de la empresa para la que trabaja

a mí me siguen sorprendiendo estas cosas

a mí me gustaría a veces ser un pollo

un animal cualquiera y sin lenguaje

un pollo

un pop-yo

un yo pero más pop

pop-ético

más pop-tencial

pop-líglota

pop-lémico

pop pop pop pop pop pop pop poesía popular poesía popular

antonio pop orihuela pop pop riechmann pop nicanor parra pop

anticapitalismo pop

antonio gómez pop tortilla de patatas pop

real madrid pop estados unidos de pop comunidad de pop junta de andalucía pop

stop: parad las máquinas

poéticas hay todas pero

no todos los poemas son un bar

un gol

un grito un pin un pon

hablar de hacer es NO

así que hagamos

los escritores viven para escribir

los poetas viven sólo

para vivir

(GONZALO ESCARPA)

(Doy las gracias a Ana Pérez Cañamares y a su estupendo blog EL ALMA DISPONIBLE, de donde he tomado este poema)

Posteado por: box8 | 07/10/2009

LA ANTI-HISTERIA (poemas de José María Parreño)

Frente a la histeria de algunos poemas de Fonollosa (publicados en el post anterior), surge la voz de Parreño, un poeta dedicado a celebrar un deseo que sí ve al Otro; el amor y su “no”; el difícil equilibrio entre ambos; la cortedad del amor, que él disfruta cuando llega (“Me gustan las cosas cuando las tengo”) y asume serenamente cuando se va:

Este no es un poema

para conquistarte

bailarina

sobre el difícil fiel

de la balanza

que pesa amor y no

 

éste es un poema

para sostenerte

equilibrista

sobre el único hilo

que queda

de aquella red

que nos unió

 

esto es sólo asombrarme

por lo frágil que es el amor

por lo que dura

(Poemas de amor y no)

 

J.M. Parreño

J.M. Parreño

El olvido llega siempre, inevitable, y con él llega también otro amor, otra piel, otra historia, porque como dice Parreño “sólo se puede blindar un corazón dejándolo sin vida. Una de las características de estar vivo es tener un corazón vulnerable”.

Como un orfebre lima una medalla
 
estoy atareado en olvidarte.
 
Sé que hacerlo es urgir mi vejez,
 
adelantar lo que de todas las formas me iba a traer el
 
tiempo.
 

Sé también que no puedo

 limitar este olvido que inicio

y que un dia borrará tu nombre, tu historia, este
 
poema.
 
(Instrucciones para blindar un corazón)
 
La mirada de Parreño (su ojo humano), humaniza y singulariza el objeto de su deseo, o su recuerdo, una vez desaparecido el amor; la de Fonollosa, por el contrario, lo deshumaniza, lo recorta y lo convierte en objeto de desecho en un burdo y perverso mecanismo de defensa.
 
 
Augustine (ataque histérico). Foto de Régnard, Iconographie photographique de la Salpêtrière (1878)

Augustine (ataque histérico). Foto de Régnard, Iconographie photographique de la Salpêtrière (1878)

 

Según Maud Mannoni, lo que realmente impresionó a Freud en la Salpêtrière, era la forma en que en ese lugar, las crisis convulsivas de las pacientes histéricas eran convocadas a repetirse ante un auditorio con fines de enseñanza. Estas crisis, por no ser oídas y a fuerza de repetirse, llegaban a poner en peligro la vida de ciertas pacientes. “El día en que Augustine alcanzó la cifra de 154 crisis en el día, se la declaró inutilizable para las representaciones de enfermos. Extenuada, una vez soltó estas palabras: Me dijiste que me ibas a curar, pero me tiras de la lengua. Lo que Augustine decía era recibido a modo de información, nunca se la escuchó. Al médico lo único que le interesaba era el hacerse ver de una erotización presente en las crisis. El día en que se la apartó de las presentaciones de enfermos y se la encerró con las locas, Augustine tomó conciencia del peligro de muerte simbólica que la acechaba. Entonces rompió su camisa de fuerza y huyó de la Salpêtrière, disfrazada de hombre… En la Salpêtrière, las histéricas hablaban pero no se las escuchaba. Fue Freud el que se interesó en la palabra que permanecía anudada en el síntoma, él supo escuchar a la histérica y se dejó instruir por ella.”

Mujeres que destruían su silencio a gritos.

(El objeto en psicoanálisis: el fetiche, el cuerpo, el niño, la ciencia, de Marc Augé et alii.)

———————

Fragmentos escogidos de la celebrada ironía poética de José María Fonollosa (¿A él no le daban crisis convulsivas? ¿No se le paralizaban en una aguda conversión los miembros… o el miembro? Cuánto desprecio a la mujer, cuánto autoodio, cuánto deseo boicoteado por afán de ser gallito, cuánto embrollo, cuánto desatino, cuánta histeria. ¿A este personaje no se le hubiera sacado a representar/recitar  en la Salpêtrière? ¿Escribiría bajo el efecto de 154 crisis convulsivas diarias? Pero a estos hombres, a diferencia de las histéricas de Charcot, sus palabras sí se les escuchan – e incluso se publican):


Ahora su amor me oprime como un peso.
No puedo ya salir con mis amigos.
No puedo ya sonreír a las muchachas.
No puedo ni beber un solo trago.
Es mala esta mujer. De verdad mala.
Tan mala como linda. Si la dejo
me matará, lo sé. Lo sé de veras.
Mis amigos se ríen. Yo estoy triste
pues no logro apartarla de mi lado.
Ojalá no me amase o se muriese.
 ————

La chica más bien fea, sin embargo,
agradece el haber sido elegida
entre otras de más bellas. Participa
con mayor entusiasmo en el amor.

La oscuridad ambiente la sitúa
en plano de igualdad ante la estética.
Y un ciego guía a un ciego, mas los dos
-los cuerpos- hallan juntos sus caminos.
Y deja hacer y accede de buen grado
a cuanto la requiera aquel momento.
Para pasarlo bien en una cama
escoged una chica más bien fea.
 (“Beaver Street”, fragmento)

——————-

Y así debo evitar en nuestra charla
lo trascendente; reír tus tontas gracias,
acusarme de estar equivocado…
Entonces sí que accedes a mi amor.
De no mediar el sexo y ser tan bella
te hallara aborrecible y despreciable.
O serías perfecta si no hablaras.
 
 (“East 52nd Street”, fragmento)
 
 —————
Las mujeres que quiero van con otros.
Cuando pasan prendidas de otros brazos
miro a la que se apoya en mí y compruebo
que yo me he equivocado de mujer.
La gracia enrojecida de una risa,
el rumor tembloroso de un silencio,
la mirada furtiva que nos dice
que está la dicha allí, en aquellos ojos…
Esas cosas descubro sólo en otras.
Yo sé que lo que anhelo no anda lejos:
veo como ellas pasan de otros brazos.
Y trato de encontrarlo, incluso en ellas.
Mas siempre me equivoco de mujer.

Las mujeres que quiero van con otros.

(“William Street”)

——————–

Te adulé largamente y fui paciente.
Fui ingenioso contigo. Fui agradable.
Soporté tus caprichos y desprecios
sin dejar de halagarte tenazmente.
Y un día descubriste que tu nombre
sabía dulcemente si mi boca
lo ponía en tus labios. Aquel día
dejaste de ocuparte de los otros.
Yo no reparo en ti, sino en las otras
desde que tú me quieres. Y te miro
fríamente, indiferente y enseguida
animado converso con las otras.
  (“Wooster Street”)

Posteado por: box8 | 18/09/2009

POSTALES (Poesía en resistencia)

postal-adrienne-copia[1]

 

Imagen tomada del blog POESÍA EN RESISTENCIA.BLOGSPOT.COM

Gracias.

Posteado por: box8 | 12/09/2009

LA CEREMONIA DE LA INOCENCIA HA CONCLUIDO

THE SECOND COMING (W.B. Yeats)

Turning and turning in the widening gyre
The falcon cannot hear the falconer;
Things fall apart; the centre cannot hold;
Mere anarchy is loosed upon the world,
The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere
The ceremony of innocence is drowned;
The best lack all conviction, while the worst
Are full of passionate intensity.
Surely some revelation is at hand;
Surely the Second Coming is at hand.
 

LA SEGUNDA VENIDA (fragmento)

Dando vueltas y más vueltas en un giro cada vez más amplio

el halcón no puede oír al halconero;

las cosas se derrumban, el centro no puede sostener;

la pura anarquía se desata por el mundo,

la marea empañada de sangre se desata, y por doquier

se ahoga la ceremonia de la inocencia;

los mejores carecen de convicción, mientras que los peores

rebosan intensidad apasionada.

Seguramente alguna revelación está a punto de llegar;

seguramente la Segunda Venida está cercana.

(Trad: Mª Soledad Sánchez)

—————————————

MEDITACIÓN

W. B. Yeats

“The ceremony of innocence is drowned” canta el malvado Quint ante Flora y Miles, los atribulados niños que se encaminan hacia su perversión-destrucción a cargo de ese siniestro personaje en la ópera de Britten LA VUELTA DE TUERCA. En la novela de Henry James, la institutriz se empeña en salvarlos sin darse cuenta hasta el final de que ellos desean condenarse. ¿Son sueños o alucinaciones las cosas horrendas que ve la institutriz? Esos fantasmas oscuros en la torre, de una sexualidad atormentada y opaca, ¿son sólo una proyección de su miedo, o de su deseo insatisfecho? ¿O son reales? ¿Así de siniestra es a veces la realidad? “Las cosas se derrumban; el centro no puede sostener”.

La inocencia muere, irremediablemente. La de la institutriz casi enloquecida, la de los niños huérfanos, seducidos. La mia. Las palabras no pueden expresar del todo la decepción, el horror ante ese vacío, lo que se derrumba, esa “condición melancólica de la feminidad” que describe Natividad Corral en sus libros, que surge con toda su triste evidencia en momentos claves de la vida. “El halcón no puede oir al halconero” es una frase que me inquieta. ¿Ocupada en mis propias piruetas no oí la llamada siniestra de ese halconero que intentaría amputarme las alas en un acto absurdo; no intuí realmente lo que se ocultaba tras la puerta cerrada de esa habitación de los horrores de Barba Azul cuya llave me dieron?

La destrucción dará paso, dice Yeats, a algo distinto. ¿Será cierto que alguna revelación está a punto de llegar? ¿Sentiré que los significados de las cosas que hasta ahora he dado por inevitables están cambiando y se alejarán de mí, barridos por el viento como periódicos viejos sobre la acera? 

Yo, mientras tanto, espero. Y sueño. Aunque creo que, en realidad, no acabo de entender el poema.

 

The Turn of the Screw (La vuelta de tuerca, opera de B. Britten)

The Turn of the Screw (La vuelta de tuerca, opera de B. Britten)

 

"The Turn of the Screw". Black and white slide projection de Sally Waterman

"The Turn of the Screw". Black and white slide projection de Sally Waterman

Posteado por: box8 | 09/09/2009

EL TERAPEUTA / LA TERAPIA

René Magritte, EL TERAPEUTA

René Magritte, EL TERAPEUTA

“El terapeuta de Magritte es un objeto surrealista. Nos invita a otra visión de las cosas, liberada de las reglas y de las enseñanzas recibidas, de las tradiciones, de la seguridad [...] La condición necesaria para la psicoterapia, la condición mínima, estriba en renunciar a la convicción, por parte del psicoterapeuta, de que conoce los caminos de la vida, de la felicidad y del placer, y de que su tarea consiste en conducir ahí al paciente. Se le impone, por el contrario, el descubrimiento, con el sujeto que se entrega a él, de unos caminos y aproximaciones específicos probablemente distintos y quizá contrarios a los suyos. Le ocurrirá que se verá sorprendido, asombrado, irritado. Su tarea no consiste entonces en destruir en el paciente lo que puede sorprenderle a él, psicoterapeuta, sino en investigar el por qué de su ofuscación o de su enojo.
[...] En la parte del terapeuta, que se descubrirá a sí mismo como objeto surrealista, es donde se encuentran las “resistencias”. Sólo dolorosamente reconoce uno su propia neurosis y se ve por ello guiado a abandonar los caminos balizados y seguros que conducen a mañanas seguras. No hay seguridad [...] El mañana puede barrer el hoy y toda la vida del hombre puede convertirse en un objeto surrealista hecho de piezas y trozos sin relación aparente. La única continuidad es el mismísimo sujeto que no es en absoluto dueño de las condiciones que encontrará en el futuro [...] La renuncia a una seguridad en el mañana es el camino de una vida en el presente. De un deseo en el presente.
No todos son capaces de esto. Algunos neuróticos se oponen a ello, se niegan a ello [...]“
(Lucien Israël; La histeria, el sexo y el médico)
—————-
(¿Son así de honrados todos los terapeutas? ¿Cuántos de ellos no proyectan sobre sus pacientes sus visiones sublimadas de la vida, sus renuncias, sus propias frustraciones? ¿Cuántos no transmiten en sus sesudos libros una visión de una aparente gran originalidad y humanidad que intentan convertir en verdad universal, siendo su práctica clínica algo mucho menos excepcional, por no decir directamente incorrecta o superficial?  ¿Cuánto juego de espejos narcisista no hay entre ciertos terapeutas renombrados y sus pacientes, que se sienten sustentados por la palabra sagrada del gurú? ¿Cuántas psicoanalistas son incapaces de acompañar a sus pacientes mujeres en su duelo porque ellas mismas no tienen mínimamente trabajado su psiquismo en su conflicto femenino? ¿Cómo podrán ellas ayudar a sus pacientes en su desamparo? Quizás ni ellos ni ellas son corporalmente conscientes de que tras el narcisismo sólo se oculta la muerte. Aunque incluso escriban sobre ello… Existe lamentablemente tanta palabra publicada que no ha transitado por el cuerpo de quien la escribe…)
Marisol Sánchez
Posteado por: box8 | 06/09/2009

LOS DÍAS DE BIRMANIA

DSCN1828

A las monjas budistas la comida-ofrenda se les da cruda. A los monjes, cocinada.

 

Schwadegon Paya

Schwadegon Paya

25 de agosto, 2009

Mañana volvemos a Madrid. El día ha amenazado lluvia desde muy temprano. El calor es húmedo y algo pegajoso. La ciudad hierve de actividad y decidimos salir de nuevo, cuando ya ha anochecido, hacia el Chinatown de Yangón. Masas de gente caminan por las calles que confluyen en la Pagoda Sule. Su cúpula de oro irradia una luz inesperada en la oscuridad del horizonte. Curioseo por los cientos de puestos de plátanos, de videos, de ofrendas a Buda, de condones, de revistas, de pequeñeces. De repente, la tromba infinita de agua. Esa lluvia monzónica que durante más de una hora, casi cada tarde, azota inclemente la ciudad como una cortina densa y descontrolada. Nos refugiamos corriendo en un portalón. Acaba llegando más gente con nosotros: un vendedor de plátanos que deja momentáneamente su puesto bajo la lluvia, un adolescente moderno que no lleva longy, sino jeans, y un chavalito de diez o doce años, tímido y con una cara preciosa.

La lluvia arrecia. La calle se hace río. Los coches avanzan provocando tsunamis y, en medio de todo ello, un grupo de hombres jóvenes juegan, empapados y descalzos, al balón, en medio de la lluvia, la noche, los coches y la gente. Los miro atenta y sonrío, casi incrédula. El niño mira una bolsa roja que he comprado hace días y que llevo al hombro. Es una bolsa que llevan los estudiantes en Myanmar. La mira atentamente y de repente, impulsivamente, la vacío y se la doy. Ninguno de nosotros habla. Su cara se distorsiona literalmente de felicidad. La agarra con brusquedad y cruza la calle corriendo feliz y empapado, como un perro que se lleva el hueso al rincón para disfrutarlo en soledad. Durante un larguísimo rato, con una cortina de agua entre nosotros, yo le saludo con la mano y él contesta feliz a mi saludo. Veo su mano moverse entre la tremenda lluvia. Lo hago de nuevo y él vuelve a contestar a mi gesto. Sucede una y otra vez. Siento unos enormes deseos acercarme a él. Miro a los jóvenes del balón y cuando voy a volver a repetir mi saludo al niño birmano éste ha desaparecido. Es imposible hallarlo ya entre el tumulto de la gente que corre por la acera para cubrirse del chaparrón. A me agarra firmemente del brazo y me obliga a cruzar la calle, con los zapatos en la mano. Estoy empapada, el agua me llega por encima del tobillo. Nos ofrecen taxis, rickshaws, tuc-tucs, pero nos obstinamos en caminar bajo esta lluvia monzónica, sorteando baches en medio de la calle, entre balonazos, coches, gentes que corren con sus puestos de plátanos a cuestas. Busco a mi amiguito con la mirada, obstinadamente, y no lo encuentro. Siento una enorme pena de no haber podido saludarle una última vez. Sé que a estas horas mañana estaré en un avión, volviendo a casa; a mi occidentalizado hogar, en un aventajado país donde el agua no inunda todos los días del verano a la misma hora las calles; a un país donde casi todo es predecible, donde fraguamos nuestros exilios y decepciones sin sorpresa. En medio del camino, sorteando roturas de alcantarillas en las que te puedes quebrar las piernas, un birmano se me acerca, misteriosísimo, a ofrecerme cambio. “Change money?” – dice con aire conspirador y voz oscura. No puedo evitar reirme a carcajadas ante lo estrambótico de la situación. No tengo dinero para cambiar, estoy calada hasta los huesos, llevo los zapatos en la mano y puedo ser atropellada de un momento a otro. En el suelo hay oleaje. El birmano se rie conmigo y sigue insistiendo en su “change money, change money” aunque sabe que no hay posibilidad de hacer negocio. TODO ES MUY RARO. Raro y entrañable. Qué pena volver.

DSCN1859 - copia

El valle de las pagodas (Bagán)

DSCN1970

Un rato antes de entrar en shock al ver la serpiente. Fálica y enorme.

  

Las mujeres no tocan a este Buda

Mujeres NO

Miembro del grupo de teatro "Moustache Brothers". Par-Par lay estuvo 7 años en trabajos forzados por disidencia política.

Miembro del grupo de teatro "Moustache Brothers". Par-Par Lay estuvo 7 años en trabajos forzados por disidencia política.

Profesor birmano en su departamento (en hora complementaria)

Profesor birmano en su departamento (en hora complementaria)

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